Mordida abierta anterior en niños: lo que todo cuidador debe saber
En la consulta, una de las situaciones que más veo en niños es la mordida abierta anterior. Muchas veces los papás llegan preocupados porque notan que su hijo “no junta los dientes de adelante”.
La buena noticia es que, cuando se detecta a tiempo, podemos influir positivamente en su crecimiento, su función oral y su bienestar general.
¿Qué es la mordida abierta anterior?
Hablamos de mordida abierta cuando, al cerrar la boca, los dientes superiores e inferiores no se tocan en la zona anterior.
En simple: queda un espacio entre los dientes de adelante.
Aunque muchas veces se asocia solo a un tema estético, la mordida abierta también puede influir en:
Cómo el niño mastica
Cómo habla
Cómo traga
Cómo se desarrolla su carita con el tiempo
¿Por qué aparece la mordida abierta en niños?
En la mayoría de los casos, la mordida abierta en niños no se debe solo a algo genético, sino a hábitos que se mantienen más tiempo del recomendado.
Los más frecuentes son:
Uso prolongado de chupete o mamadera
Succión digital (chuparse el dedo)
Respirar principalmente por la boca
Empujar los dientes con la lengua al hablar o tragar
También hay niños con un patrón de crecimiento facial más vertical, pero en la práctica clínica diaria los hábitos oralessuelen ser el factor principal.
Desde qué edad se puede detectar?
Podemos empezar a observarla desde los 3 o 4 años, cuando el niño aún tiene dientes de leche.
Mientras más temprana sea la detección de la mordida abierta, mejor es el pronóstico y menos invasivo suele ser el tratamiento.
¿Cómo pueden sospechar de una mordida abierta en casa?
Hay señales sencillas que los cuidadores pueden notar en el día a día:
El niño no puede morder con los dientes delanteros
Se ve un espacio entre los dientes al cerrar la boca
Dificultad o alteraciones en algunos sonidos (como la “s”)
Boca entreabierta en reposo
Persistencia del chupete, mamadera o succión del dedo
💡 Consejo práctico:
Pídele que cierre los dientes frente a un espejo, sin forzar.
Si los dientes de adelante no se tocan, es recomendable agendar una evaluación ortodóncica.
¿Cómo se trata la mordida abierta en niños?
El tratamiento siempre se adapta a cada niño y, sobre todo, a la causa que está detrás.
En ortodoncia preventiva e interceptiva, lo primero es abordar los hábitos:
Retiro progresivo del chupete o de la succión digital
Terapia miofuncional para la posición de la lengua y el patrón de respiración
Aparatos ortopédicos funcionales cuando es necesario, para guiar el crecimiento
Apoyo interdisciplinario con fonoaudiólogo u otorrino en algunos casos (por ejemplo, cuando hay respiración bucal o problemas de frenillo)
Mientras antes se intervenga, más simple, estable y armónico suele ser el resultado.
¿Cuál es el pronóstico?
En niños, el pronóstico suele ser muy favorable cuando se diagnostica y trata a tiempo.
Al corregir los hábitos y guiar el crecimiento, muchas mordidas abiertas se pueden resolver sin necesidad de tratamientos complejos en la adolescencia.
En cambio, si se deja evolucionar sin control, la mordida abierta puede:
Mantenerse en la dentición permanente
Requerir tratamientos más largos o complejos (como ortodoncia fija o incluso cirugía ortognática en la adultez, según el caso)
Un mensaje desde la experiencia clínica
La mordida abierta no es solo un tema estético. Está directamente relacionada con la respiración, la deglución, el habla y el desarrollo facial del niño.
Por eso, recomiendo una primera evaluación ortodóncica alrededor de los 5 años, incluso si todo parece “normal”.
Esa cita nos permite observar cómo está creciendo, detectar hábitos a tiempo y decidir si es momento de intervenir o solo de hacer controles periódicos.
La detección temprana previene problemas mayores y también nos permite acompañar el crecimiento del niño de forma respetuosa, funcional y saludable, con tratamientos acordes a su edad y a su personalidad.
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Escrito por Dra. Karen Basualto, cirujana dentista.