Antes y después de un tratamiento de conducto: caso clínico
No todos los problemas dentales se ven de inmediato. Pero cuando una infección dental avanza, puede generar dolor intenso, sensibilidad, dificultad para masticar e incluso inflamación en el rostro. Eso fue lo que ocurrió en este caso, donde te mostramos el antes y después de una endodoncia o tratamiento de conducto.
Antes: Infección dental
José de 68 años, llego a la clínica con dolor, inflamación facial y evidente incomodidad.
Llevaba varios días con dolor en un incisivo lateral, el cual requería de un tratamiento de conducto, al no acudir a tiempo a un centro dental la infección comenzó a diseminarse por su rostro.
Un cuadro compatible con compromiso pulpar e infección asociada, que ya estaba provocando inflamación visible. En situaciones así, actuar a tiempo es clave para aliviar el dolor, controlar la infección y conservar la pieza dental cuando es posible.
El manejo local de la infección (por un dentista especializado en Endodoncia) es el tratamiento más rápido, incluso más que cualquier medicamento.
Después del tratamiento de conducto
Al día siguiente tras la atención de urgencia, el paciente ya evidencia una sustancial mejora, reduciéndose la inflamación y el dolor. El tratamiento de conducto no se realiza en una sola sesión en este tipo de casos por lo agudo del cuadro clínico, es importante darle el tiempo necesario a tu cuerpo para regenerar y sanar.
En la imagen, tres días después del tratamiento, esa inflamación desaparece y vuelve la sonrisa.
Un cambio estético, pero también un cambio en bienestar, descanso y tranquilidad.
Este tipo de resultados ocurren cuando se realiza un diagnóstico preciso por un especialista y un tratamiento indicado para resolver la causa del problema.
¿Qué es un tratamiento de conducto?
El tratamiento de conducto, o endodoncia, es un procedimiento que se realiza cuando la parte interna del diente está inflamada o infectada. Su objetivo es eliminar el tejido dañado, desinfectar el interior del diente y sellarlo correctamente para evitar que el problema continúe avanzando.
Dicho de forma simple: no se trata solo de calmar el dolor. Se trata de tratar su origen.
En muchos casos, una endodoncia permite conservar el diente y recuperar la normalidad sin necesidad de extracción.
Ignorar una infección en un diente puede volverse una complicación sistémica, es decir, que se puede diseminar al resto del cuerpo, tratarlo a tiempo es de vital importancia para no tener mayores consecuencias.
Una solución que devuelve alivio
Cuando una persona llega con dolor dental e inflamación, muchas veces también llega cansada, preocupada o con miedo.
Por eso, en Clínica Aires el tratamiento no se enfoca solo en lo clínico. También en cómo se siente la persona durante el proceso.
“Cuando tratamos una infección dental, no solo buscamos resolver el dolor. Buscamos devolver tranquilidad, función y bienestar, con una atención clara y cuidadosa en cada paso.”
Dra. Paula Pinto, endodoncista de Clínica Aires
Si estás con dolor, inflamación o sospechas que algo no está bien, una evaluación puede ayudarte a entender qué está pasando y cuál es el tratamiento más adecuado para ti.
Reserva tu hora y conoce todos los detalles aquí: Tratamiento de conducto